El ECYD es una organización católica internacional de adolescentes que hacen una alianza con Cristo y entre sí para construir un mundo nuevo según el Evangelio

El ECYD propone a los adolescentes un estilo de vida y de cristianismo atractivo y exigente.

El adolescente es llamado a la santidad y al apostolado, y por ello busca seguir a Jesucristo dejándose transformar por su gracia y correspondiendo a su amor.

El ECYD es ante todo un estilo de vida: una forma concreta de vivir la vida cristiana.

El nombre ECYD significa «encuentros, convicciones  y decisiones». Este nombre muestra  la vida del ECYD: a través experiencias de encuentro, los adolescentes adquieren convicciones firmes para sus vidas y aprenden a tomar decisiones libres y responsables según los criterios del Evangelio.

Pertenecen al ECyD niños y niñas entre 11 y 16 años

La misión del ECYD es colaborar con Cristo para que Él reine en los corazones de los adolescentes y en el mundo. Jesucristo sale al encuentro de cada adolescente, lo ama, lo invita a seguirle y a ser su amigo y su apóstol. El adolescente del ECYD busca responder a Cristo con un amor real, personal, apasionado y fiel, haciendo de Él el centro y modelo de su vida, y el criterio de sus decisiones.

El ECYD propone a los adolescentes algunas virtudes como parte de su estilo de vida, les presenta los motivos por los cuales son importantes, la forma concreta de cultivarlas en su vida diaria: Les propone vivir la coherencia y autenticidad Les ayuda a comprender la necesidad de la obediencia, como escucha y adhesión libre a la voluntad de Dios Les invita a la entrega generosa para alcanzar la auténtica realización y felicidad Les ayuda a vivir la pureza como camino de libertad y amor verdaderos Les anima a vivir toda su vida con el entusiasmo y la alegría propios del cristiano La caridad es la virtud reina del ECYD. A través de ella, los adolescentes buscan ser testigos del amor de Dios, a ejemplo de las primeras comunidades cristianas

“El amor nace como respuesta a la experiencia de ser amado. Por ello, el adolescente del ECYD: busca amar apasionadamente a Cristo; busca amar a la Santísima Virgen María como su madre; busca amar a la Iglesia, sintiéndose parte viva de Ella; busca amar a su prójimo viviendo la caridad como Cristo; busca amar al ECYD como un don personal.”

Por su amor apasionado a Cristo, su valentía en la defensa de la fe y su pureza de corazón Santa Inés y a san José Sánchez del Río son un modelo para todos aquellos adolescentes que desean vivir con generosidad su amistad y entrega a Cristo.La Cruz del ECYD, que representa la alianza que hacen los miembros del ECYD con Cristo y entre sí para la construcción de un mundo nuevo según el Evangelio. Es una cruz abierta desde la tierra hacia el cielo y desde el centro hacia los lados para simbolizar la apertura del hombre a Dios y el deseo de hacer llegar a todos los hombres su amor. Una cadena rodea el centro como símbolo de la unión y la alianza de los adolescentes con Cristo y entre sí.

Estatutos del ECYD